martes, 4 de febrero de 2025

VIENTO

No parecía un barrio, más bien un pequeño bosque ante la cantidad de coníferas y opulentas frondas de árboles a uno y otro costado del camino.
Los contemplábamos, cada tanto nos mirábamos a los ojos, como interpelándonos; después seguíamos caminando, entre ramas y hojas que aparecían a nuestro paso, fiel evidencia de un viento previo convertido en brisa.
No recuerdo fuéramos de la mano, sí que en determinado momento me señalaste con sorpresa un gran tronco caído hacia nuestra derecha.
"Mirá, mi amor", me dijiste, ante el leñoso madero víctima del tiempo y de la furia eólica.
Después fue otro, y otro más, y nos preguntamos qué tipo de viento pudo derribar tantos árboles.
Nuestra preocupación fue en aumento cuando troncos de distintas especies siguieron apareciendo en el suelo, por siempre rendidos, mientras unos adolescentes jugaban un picado de fútbol y reían desentendidos de todo.
Me despertó un golpe.
Era el vidrio de la puerta del comedor, que había dejado abierto de par en par antes de acostarme, cortándose así mi sueño.
Salí al patio y en el joven martes había aviso de tormenta, con cielo oscuro y amenazante, gotas que ya precipitaban, viento creciente que movía palmeras...y ningún tronco caído ante mi vista.


..."Si revelas tus secretos al viento, no culpes al viento por revelárselos a los árboles"...
-Khalil Gibran -

Pablo /  @DruidBloggerOK




2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias por tu generosidad. Aunque se trató de un sueño corto durante la madrugada de ayer. ¡Saludos!

      Eliminar

Gracias por tu comentario!